1ª descripción botánica del Maguey tequilero


En el siguiente documento, por primera vez se hace la descripción botánica del Maguey Azul (Agave tequilana weber) utilizado para la elaboración del vino mezcal de tequila. El autor, Frédéric Albert Constantin Weber, fue un médico y botánico francés.

La traducción estuvo a cargo de nuestra compañera Mezcólatra Mónica Rizo Maréchal, Jefa del Departamento de Francés, Catalán y Rumano y docente de la Escuela Nacional de Lenguas, Lingüística y Traducción de la UNAM.

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NOTAS SOBRE ALGUNOS AGAVES DE MEXICO OCCIDENTAL

Y DE BAJA CALIFORNIA

POR EL DR. A. WEBER

Desde comienzos del siglo XIX, época en la que Alexandre de Humboldt[1] dio a conocer los múltiples usos y la importancia económica del maguey en México, los botanistas confundían en general las diversas variedades de esta planta, por muy diferentes que fuesen entre ellas, y atribuían todas sus propiedades a una única especie, al Agave americana, que los conquistadores habían llevado a Europa desde el siglo XVI y lo habían naturalizado en España así como en toda la región mediterránea.

No sólo pasaba por ser la viña de los pueblos aztecas, sino también el reemplazo en el Nuevo Mundo del cáñamo de Asia y del papiro de Egipto. Era considerado como el único proveedor del pulque o vino de agave, bebida nacional de losmexicanos, y del mezcal o agua-de-vida de maguey, así como de las diversas fibras textiles que adquirieron considerable importancia comercial con el nombre de ixtle y de henequén.

Hace apenas unos treinta años que terminaron por darse cuenta de que las múltiples propiedades del maguey pertenecen, en realidad, a varias especies muy diferentes. Observándolasde más cerca, se confirmó que el Agave americana naturalizado en Europa no es, en el fondo, más que una planta de ornamento sin valor económico real[2], mientras que el pulque es producido por elAg. atrovirens o Salmiana, y las fibras textiles son provistas por varias especies completamente diferentes, tales como el Ag. rigida (henequén) y el Ag. heteracantha (lechuguilla), que viven, el primero en las tierras calientes del litoral, el otro en las mesetas altas del interior de México.

Un ilustre botanista americano, el doctor Engelmann, de San Luis (Misuri), fue el primero en aportar claridad y precisión científicas en medio de la confusión que reinaba hasta ese entonces[3]. Hizo una descripción magistral de dos principales especies textiles, el Ag. rigida y el Ag. heteracantha. Pero sobre todo tuvo el gran mérito de establecer las características botánicas que deben guiarnos en la definición de diversas especies. Aunque sólo tuvo la posibilidad de estudiar un número reducido de especies mexicanas, nos dejó un hilo conductor y reglas precisas para el estudio científico y la clasificación de todas las otras especies que él mismo no pudo observar.

Gracias a su metodología rigurosa, la mayor parte de las especies empiezan a estar bien definidas. Los mejor conocidos son los agaves textiles, cuya importancia industrial es tan considerable. Asimismo, se conocen bien la mayor parte de las especies que producen pulque de calidad más o menos fina. El grupo menos conocido en la actualidad  es el de los agaves de mezcal, es decir los agaves que proporcionan el agua-de-vida llamada mezcal. Durante largo tiempo se creyó que el mezcal es el producto de la destilación del pulque; pero es un absoluto error, porque se obtiene de la cocción y la destilación directa del tronco de ciertas especies particulares, no susceptibles de dar pulque en cantidad o calidad suficientes. Sobra subrayar que los distritos que producen el pulque no producen más que poco mezcal, y viceversa. Mientras que la producción de pulque se concentra especialmente alrededor de la capital, la de mezcal tiene su sede principal en la vertiente del Pacífico, particularmente en el estado de Jalisco. El centro de producción más importante y de mayor renombre es el distrito de Tequila, sobre la carretera de Guadalajara a Tepic. A esta localidad se le debe el nombre de mezcal tequileño o de tequila a secas, con el que se designa en el país a esta agua-de-vida preferida de los mexicanos.

Ningún autor, hasta ahora, ha hecho la descripción del agave cultivado a gran escala en Jalisco para la producción de mezcal. El señor Segura, director de la Escuela de agricultura de México, en su libro: El Maguey[4], dice que se trata del Agave mexicanade Lamarck; pero no ofrece prueba alguna de esta aserción, que es completamente inexacta. El señor Léon Diguet, en 1894, y el señor Ed. Cumenge, en 1895, llevaron al Museo ejemplares que todavía existen, así como semillas que germinaron bien. Pero esas plantas son demasiado jóvenes aún como para una definición científica. En su último viaje, en 1899, el señor Diguet se esforzó por llenar esta laguna y nos trajo una serie de fotografías y de muestras, secas o conservadas en formol, que permiten ahora determinar las características botánicas del maguey que produce el mezcal de tequila, y que nos ofrecen la certeza de que se trata de una especie no descrita hasta el día de hoy, a la cual propongo dar el nombre de Agave tequilana.

He aquí la descripción somera de esta nueva especie:

 

Agave tequilananov. sp.

  1. acaulis, foliis sub-coriaceis elongatis strictis, lineari-lanceolatis, vix concavis, griseis; margine carnoso recto nec repando; dentibus corneis approximatis brevibus sursum curvatis pungentibus; spina terminali brevi valida conica non decurrente; scapo sub-gracili, laxe bracteato, longitudinem paniculae capsuligerae nec viviparae aequante; ovario perigonio paulum breviore; staminibus medio tubo vel paulo supra insertis; tubo lobis dimidio breviore; capsula ovala breviter cuspidata; seminibus semi-orbicularibus maximis; hilo sub-ventrali.

 

El Agave tequilana no alcanza las proporciones colosales del maguey de pulque (Ag. Salmiana); apenas rebasa la altura de un hombre; su estatura y su porte recuerdan más bien al henequén (Ag. rigida). Sus hojas, rectas, sub-rígidas, rebasan 1 metro de largo y tienen 0.08 m. de ancho en la base, estrechándose enseguida insensiblemente hasta la punta. Su consistencia es dura, bastante delgada; son poco cóncavas, casi planas y de color grisáceo. Su borde carnoso es recto, no sinuoso, provisto de pequeños dientes en el margen, en promedio distantes a 0.01 m., y de 0.002 m. a 0.003 m. de largo, de base más o menos triangular, ligeramente curvos hacia arriba, puntiagudos, punzantes. La espina final es corta, robusta; tiene de 0.01 m. a 0.012 m. de largo, sobre 0.003m. a 0.004 m. de diámetro en la base.

El tallo floral mide aproximadamente 6 metros de altura, cuya panícula ocupa la mitad. Es grueso en la base, como el brazo de un hombre, y sostiene algunas brácteas lanceoladas sub-distantes. Las ramas florales, de 28 a 30 en total, miden de 0.60 m. a 0.80 m. de largo, delgadas, y terminan en cuatro o cinco ramilletes de flores.

La flor, conservada en formol, mide 0.06 m. de largo sin los estambres, y 0.09 m. con los estambres. La longitud del ovario es de 0.025 m., la del filamento de 0.01 m., la de los lóbulos de 0.025 m. La longitud de los estambres alcanza 0.06 m., la de las anteras 0.025 m. y la del estilo varía según el estado de avance de la flor.

Los estambres están insertos un poco por encima del centro del filamento, a 0.003 m. o 0.004 m. por encima de la base de los lóbulos, y a aproximadamente de 0.004 m. a 0.005 m. por encima de la base del estilo.

La cápsula tiene 0.05 m. de largo por 0.025 m. de ancho; es gruesa, abombada, ligeramente en punta y bruscamente estrechada en su base.

No había bulbillos.

La semilla es notable por sus dimensiones, 0.012 m. de altura por 0.009 m. de ancho; es plana, semi-orbicular, el hilo está colocado en la parte inferior de la cara ventral.

 

[Foto 1]

Fig. 1. – Agave tequilana Web. Fotografía tomada en Tequila por el señor Diguet

 

[Foto 2]

Fig 2. – Agave tequilana Web. Fotografía de la planta en flor tomada en Baja California por el señor Diguet.

 

En las plantaciones de Jalisco, en Tequila, donde se tomó nuestra fotografía de la planta no florífera (fig. 1), es muy raro ver una planta en flor, porque en cuanto el tallo floral empieza a mostrarse, lo cortan, con el objeto de aumentar la riqueza de azúcares del tronco destinado a producir mezcal. La fotografía de la planta florífera (fig. 2) fue tomada por el señor Diguet enBaja California, en donde lacultivan frecuentemente.

 

El señor Diguet observó en la península californiana algunas otras especies de agave, de las cuales llevó al Museo fotografías o muestras, y sobre las cuales quiero decir algunas palabras.

 

La primera es la que, según él, los indígenas llaman maguey del campo, y que parece ser el Agave aurea Brandegee[5]. – El señor Diguet no llevó ejemplar vivo ni semillas, sino una buena fotografía, una hoja y flores secas. Esta especie se caracteriza sobre todo, como lo ha indicado ya Brandegee, por su tallo floral en forma de campánula, igual en longitud a los lóbulos del perianto; los estambres están insertos a media altura del filamento.

El tallo floral, cuya panícula ocupa aproximadamente una tercera parte, mide de 5 a 6 metros de altura.

Esta especie también se emplea más o menos para la fabricación de mezcal, pero no se cultiva.

 

La segunda especie, que el señor Diguet encontró sobre todo cerca de San Ignacio, es evidentemente el Agave desertide Engelmann. Ya fue bastante bien descrito por Engelmann, y es fácilmente reconocible por su tallo delgado, su panícula pequeña, de ramas cortas y ascendentes, así como por la brevedad del filamento floral (ocho veces más corto que los lóbulos del perianto) y con la inserción de los estambres en la base de los lóbulos.

Es innecesario rehacer la descripción de esta especie, hoy bien conocida. Es silvestre en gran parte de la península, y en algunas ocasiones sirve también, aunque rara vez (según el señor Diguet), para la producción de mezcal. Los indígenas le dan el nombre de lechuguilla (Diguet) y algunas veces también el de maguey del campo (Cumenge).

 

Finalmente, la tercera especie, que el señor Diguet encontró en los terrenos arenosos del litoral, cerca de La Paz, capital de Baja California, y de la que trajo algunas semillas que germinaron bien, parece no haber sido dada a conocer por los autores hasta hoy, y merece una descripción detallada. En la región se le llama Datylio, nombre con el cual vamos a describirla.

 

 

In:

Weber,  A. (1902) “Notes sur quelques agaves du Mexique occidental et de la Basse-Californie”. Bulletin du Muséum d’Histoire Naturelle. Vol. 8, nº3. Pp. 218-223. Imprimérie Nationale: Paris.

 

 

Disponible en línea en: https://archive.org/stream/bulletindumuseum8190muse#page/n7/mode/1up [Consultado el 16 de enero de 2017]

 

Traducción del francés: Mónica Rizo Maréchal

[1]Essai politique sur le royaume de la Nouvelle-Espagne, t. III, p. 153-165.

[2]Ver Bulletin de la Société d’acclimatation, septiembre 1894, p. 266 y sigs. Ver también Dictionnaire d’horticulture, de Bois, 1893, p. 51.

[3]ENNGELMANN, Notes on Agave, Saint-Louis, 1875.

[4]SEGURA, El Maguey, México, 1891.

[5]BRANDEGEE, Plants from Baja California, 1889, p. 207.

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